En nuestro despacho hemos obtenido recientemente una sentencia absolutoria en un procedimiento penal por un presunto delito de robo con fuerza, seguido ante el Juzgado de lo Penal de Zaragoza.

El Ministerio Fiscal solicitaba para nuestro defendido una pena de dos años de prisión, además de la correspondiente responsabilidad civil, al considerarle autor de un robo cometido en un establecimiento hostelero. Sin embargo, tras la celebración del juicio oral y el análisis exhaustivo de la prueba practicada, el Juzgado ha dictado sentencia absolutoria, declarando además las costas de oficio.

¿Cuál era la acusación?

La acusación se basaba en que el acusado habría accedido a un bar cerrado al público y forzado una máquina recreativa para apoderarse de su contenido. Como principal elemento incriminatorio, se aportó un informe de identificación dactiloscópica que situaba dos huellas del acusado en un cristal del local.

La clave de la defensa: prueba insuficiente

Desde la defensa se sostuvo, y así lo ha recogido expresamente la sentencia, que no existía prueba de cargo suficiente para desvirtuar el derecho fundamental a la presunción de inocencia.

El Juzgado destaca varios aspectos fundamentales:

  • No existía ninguna prueba directa que acreditara que el acusado cometiera el robo.
  • Las huellas dactilares únicamente acreditaban que el acusado había estado en contacto con el cristal, pero no cuándo ni en qué circunstancias.
  • El establecimiento ya había sufrido robos anteriores, se encontraba cerrado desde hacía meses y presentaba un acceso fácil, lo que abría múltiples explicaciones alternativas razonables.
  • La prueba indiciaria se basaba en un único indicio aislado, insuficiente según la jurisprudencia del Tribunal Supremo para fundamentar una condena penal.

En palabras del propio Juzgado, la inferencia acusatoria resultaba excesivamente abierta y no permitía alcanzar una conclusión firme “más allá de toda duda razonable”.

El resultado: absolución total

La sentencia concluye que no se ha practicado prueba de cargo bastante, por lo que procede la absolución del acusado del delito de robo con fuerza, reafirmando así la vigencia del principio de presunción de inocencia y los exigentes estándares probatorios que deben regir en el proceso penal.

Nuestro compromiso

Este resultado refuerza nuestra forma de trabajar: una defensa penal rigurosa, técnica y comprometida con los derechos fundamentales de nuestros clientes. Cada caso se estudia al detalle, analizando la validez y suficiencia de la prueba, porque en Derecho Penal no basta con sospechas: es necesaria prueba sólida y concluyente.

Si te enfrentas a un procedimiento penal o necesitas asesoramiento jurídico, estamos a tu disposición para ayudarte.